HISTORIA DE ANDRES

Mi familia y yo (mi esposa, mi hijo y mi hija) decidimos hacer un paseo familiar a la hacienda de Cocoyoc. Ahí nos ubicaron en una habitación en la parte superior del casco. Ya era la media noche, mis hijos y mi esposa ya se encontraban dormidos, pero había mucho ruido afuera. El sonido de los perros ladrando no me dejaba dormir por mucho tiempo, por lo que me mantenía despierto a ratos.

Pasó el tiempo cuando de pronto sentí como si me hubieran aplastado los pies. Esto hizo que todos los dedos me comenzaran a doler, y por el dolor me paré de la cama. Volté a todos lados pero mi familia seguía dormida, me pareció extraño pero decidí volver a la cama para descansar y recuperar el sueño que el ruido me robaba. Aunque volví a dormir, de nuevo llegó esa sensación de tener algo pesado sobre mis pies, como si alguien se sentara con fuerza sobre ellos, lastimandome los pies. Volví a levantarme pero todos seguían dormidos, aquí el miedo comenzó a invadirme, por lo que preferí encender algunas luces y que se quedaran así por el resto de la noche. Al amanecer, decidí ir a la recepción del hotel y hablar con la administración de lo ocurrido, por lo que nos cambiaron de habitación a la sección nueva del hotel.

¿Será que en la sección antigua del hotel
hubieran energías que buscaban diversión?